tagAnalLa Deuda

La Deuda

byjulio08©

La situación económica de la empresa no era nada buena. Teníamos muchas deudas y la planta de personal se había reducido de 30 empleados a solo 7. Estábamos llegando al punto de tomar la decisión de declararnos en bancarrota, pero mi esposa Claudia de 40 años y mi hija Jimena de 20, me motivaban a no tomar esa decisión tan dolorosa ya que la empresa de textiles había pasado de generación en generación a lo largo de estos últimos desde la gran bisabuela hasta yo.

-"Estamos dispuestas a ser lo que sea con tal de seguir adelante con la empresa", me repetían una y otra vez ellas dos.

Cierto día, en que yo buscaba llegar a un acuerdo con los dos más grandes deudores, el Doctor Javier Martínez y el Doctor Horacio Jiménez, mi esposa y mi hija me llamaron al celular y acordamos encontrarnos en el restaurante donde almorzaba con mis acreedores.

Hablábamos del monto de la deuda y yo me daba cuenta que la condiciones de pago eran muy difíciles de cumplir.

-"Por que no me dan mas tiempo y les prometo que les pagare en tres meses", decía yo infructuosamente buscando convencerlos de que me dieran mas plazo. Si lograba un acuerdo con ellos la empresa se salvaba, pero si no lo hacia, estaba condenada a desaparecer.

-"Lo siento Cesar, pero no es posible", me repetían una y otra vez los doctores.

En ese momento, Claudia y Jimena llegaron al restaurante y se acercaron a la mesa. Me di cuenta que ellas se acercaban porque los Doctores no les quitaron su mirada desde que entraron al restaurante. Mi esposa Claudia lucia un vestido ajustado al cuerpo el cual terminaba bien arriba de las rodillas. A pesar de sus 40 años de edad ella conservaba los mismos rasgos físicos que me conquistaron hace 21 años, que era lo que llevábamos de casados. Sus redondos y voluptuosos pechos lucían hermosos y eran mas destacados por lo ajustado de su blusa y el brassier 36C que ella usaba. Sus piernas y su cadera eran muy femeninas, y como ella se cuidaba mucho, hacia ejercicio con regularidad y no estaba pasada de kilos, se veía muy atractiva. Su trasero era bien delineado por la apretada falda y se notaba que tenia unas bellas nalgas. Su rostro, libre de arrugas, dejaba ver una combinación interesante, ojos miel y cabello rubio corto que apenas cubría su cuello.

Mi hija Jimena lucia su ajustado bluejean el cual destacaba su delicado y bien formado culo juvenil, pero lo que mas se resaltaba de ella era el contraste de sus senos. Ella heredo la misma cualidad de su madre. Sus pechos eran de la misma talla de Claudia con la diferencia de que Jimena era de cuerpo delgado, asi que las tetas de mi hija lucían verdaderamente espectaculares. Tenia una camiseta que ajustada a su torso dejaba entrever que sus tetas eran dos deliciosos melones dignos de ser lamidos por una lengua masculina. No era normal ver a una teenager de su edad con esos pechos tan redondos y parados y ella me comentaba que en la Universidad siempre le insistían que ella se había operado sus senos porque los tenia perfectos. Y ademas sus piernas delgadas destacaban su espectacular y deseable trasero. Pense en Raul, el novio de Jimena y lo envidie, ya que es un afortunado por montarse encima de ella y clavarle su verga en esa delicia de culo.

-"Mucho gusto, mi nombre es Jimena.... Mucho gusto mi nombre es Claudia...", dijeron ellas presentándose ante los Doctores sin sentarse a la mesa.

Ambas me dieron un beso en la boca mientras que el Doctor Martínez miraba admirado el cuerpo de Jimena, el Doctor Jiménez no quitaba sus ojos de las tetas de Claudia.

-"Cariño acá están los documentos que me pediste", me dijo ella pasándome un sobre de manila que le había pedido.

-"Bueno mucho gusto en conocerlos, espero que lleguen a un acuerdo", dijo mi esposa Claudia despidiéndose de los Doctores.

-"No se vayan por favor... siéntense un rato y tómense una copa... les invitamos", dijo el Doctor Martínez poniéndose de pie.

Ellas sonrieron y agradecieron por la invitación mientras que el Doctor Martínez de forma extrañamente caballerosa les acercaba una silla. Mi esposa Claudia quedo sentada entre los dos Doctores mientras que Jimena quedo en frente de ellos a mi derecha.

De forma sorpresiva el tema de conversación cambio

-"Y Claudia, tu a que te dedicas?", pregunto el Doctor Jiménez turnando su mirada entre el rostro de ella, sus pechos y sus piernas.

Claudia les empezó a contar de su actividad con la empresa y de lo importante que para ella, haciéndoles énfasis en que ella estaría dispuesta a todo por sacarla adelante.

-"Así que harías cualquier cosa?", respondía preguntando el Doctor Jiménez haciendo una sonrisa burlona que no me gustaba para nada.

El almuerzo se convirtió en una charla amigable para los doctores mientras que ellos no dejaban de mirar descaradamente las tetas de mi hija y mi esposa mientras que las piernas de Claudia eran detalladas por sus ojos.

Al finalizar, ellos se acercaron a ellas y cada uno les dio un beso en la mejilla. Me moleste de la forma que ambos miraron el trasero de Jimena mientras que ella se alejaba hacia el baño antes de salir del restaurante. En sus miradas se notaba el deseo masculino por clavar esa belleza de culo.

-"Creo que llegaremos a un acuerdo que nos convendrá a ambas partes", fueron las palabras de alivio que pronuncio el Doctor Martínez saliendo del sitio.

Dos días mas tarde, llegue a casa tarde en la noche como a eso de las 11:00 PM y para sorpresa encontré a Claudia aun levantada. Ella me esperaba en la sala y tenia puesta su sexy pijama la cual se ponía en ocasiones especiales. La pijama tenía un delicado top que colgada de dos tiras en sus hombros y escasamente ocultaba sus voluptuosos pechos. El top quedaba puesto sobre sus tetas y simplemente yo lo levantaba y esos dos ricos melones quedaban solo para mi boca. Además la pijama tenía un corto y ajustado pantaloncito el cual destacaba su culo y sus piernas.

-"Vaya.. vaya.. pero que mujer tan hermosa", le dije yo halagándola.

Ella me sonrió y sin moverse del sillón espero a que yo me acercara. Me senté al lado de ella y simplemente levante su top, besándole sutilmente sus pezones y lamiendo cada una de esas ricas tetas durante un par de segundos. Baje mi mano a su corto calzón buscando acariciarla y ella me detuvo.

-"Amor... tenemos que hablar...", me dijo ella con cierto tono de preocupación.

Su rostro cambio de aspecto. Lucia preocupada.

-"Prométeme que no te vas a enfadar, por favor", me dijo ella dejándome ya muy preocupado por su extraño comportamiento.

-"Este paquete llego hoy... viene de los Doctores... dice que llegamos a un acuerdo si se cumplen las condiciones..", me dijo ella pasándome el sobre.

Lo tome sorprendido y animado porque la empresa se salvaría. Al abrirlo, yo no entendía de qué se trataba.

Tenía dos reservaciones en un lujoso hotel de Las Vegas, Nevada. Una reservación estaba hecha a mi nombre para una habitación sencilla. La otra reservación estaba hecha a nombre de los Doctores y allí también aparecían el nombre de Claudia y Jimena. Era una suite con cama doble. También figuraban los documentos en que la deuda de US$30.000 dólares quedaba al día y saldada.

-"Aun no entiendo.. Que es lo que quieren ellos?.... de que se trata esto?", pregunte yo haciendo cara de sorpresa.

Claudia me abrazo y me aclaro lo que yo, estupidamente, no entendía.

-"Recuerda que estamos dispuestas a hacer lo que sea por salir de esta situación económica tan difícil", me dijo ella acariciando mi cabello.

-"Vamos a Las Vegas el próximo fin de semana con todos los gastos pagos. Tu te quedaras en una habitación sencilla y Jimena y yo nos quedaremos en una suite con cama doble haciéndoles compañía a los Doctores... la deuda quedara pagada luego de tener sexo con ellos toda la noche...", me dijo Claudia de forma seca.

Quede en Shock. Una lagrima de impotencia se escurrió de mis ojos.

En los siguientes cuatro días Claudia y yo nos dedicamos a hacernos el amor todas las noches. Me daba envidia que su cuerpo y en especial sus tetas y su trasero iban a ser compartidos con dos abusivos extraños, así que cada noche mi esposa recibía mi verga y ella me dejaba jugar con sus pechos.

A Jimena no le gusto la idea para nada. Decia que la daba asco dejarse montar de esos hombres obesos y perversos. Le dijimos que no nos acompañara a las Vegas, pero al final ella decidio ir en solidaridad con su madre. Me daba envidia que su delicado trasero iba a ser clavado duramente.

Llego el sábado y viajamos a Las Vegas en la mañana. Los Doctores llegaron en el vuelo de la tarde y nos encontramos en el lobby del hotel. Aclaramos que seria solo la noche del sabado en la que ellos tomarian posesion del cuerpo de mi esposa y mi hija, nada se sexo oral ni mucho menos sexo anal, y por supuesto usarian condon. Claudia y Jimena lucían verdaderamente espectaculares. Ambas tenían puestas el mismo tipo de vestido, el cual colgaba de sus hombros y destacaba sus espectaculares tetas. Los vestidos bajaban completamente ajustados a sus cinturas y caderas, forrando sus nalgas y dejando entrever que sus deseables culos eran cobijados por diminutas tangas. Las dos parecían novias al lado de sus prometidos, pero el culo de mi hija Jimena lucia sensacional. El vestido permitia ver como sus nalgas se movían alegremente cuando ella caminaba y el movimiento de la falda notaba que ocultaba un exquisito y redondo trasero juvenil. Por supuesto los doctores quedaron sorprendidos de ver los culos de Jimena y Claudia. Parecian no creer que esos delicados y hermosos traseros serian clavados por sus vergas esa noche.

Como era temprano y el sol aun resplandecía sus últimos rayos sobre el horizonte acordamos tomar algo en la habitación, así que mientras que yo me dirigía al bar por unas bebidas, vi como Claudia era tomada de la mano por el Doctor Martínez mientras que mi hija Jimena era llevada por el Doctor Jiménez. Ambas parejas entraron al elevador que los conduciría a la suite y presencie, mientras que la puerta se cerraba en frente mió, como las manos del doctor Jiménez, llevadas por la tentacion y el deseo, se posaban sobre la cintura de Jimena y bajando, le acariciaban su formidable trasero.

Creo que me demore entre siete a diez minutos, mientras que la atractiva bartender, con su corta minifalda, preparaba los cocteles. Subí con las bebidas y al entrar la tarjeta que me permitía abrir la puerta de la suite, escuche quejidos y gemidos. La puerta se abrió y entre colocando las copas sobre la mesa de la entrada.

Pense que inicialmente saldriamos a dar una vuelta por la ciudad y luego a cenar, pero los Doctores, bastantes excitados de ver los moldeados cuerpos de mi esposa y mi hija, no dieron espera.

En frente mió estaba el Doctor Martínez, aun con su ropa puesta, sentado cómodamente sobre el sillón de la sala. Sentada de frente a el sobre su abdomen estaba mi esposa Claudia con sus piernas entreabiertas. La parte superior del ajustado vestido de ella estaba caída y sus dos tirantas reposaban sobre su cadera. Por supuesto, las dos deliciosas tetas de mi esposa estaban siendo adoradas por la boca del Doctor Martínez mientras que sus manos recorrían una y otra vez la parte baja del vestido acariciando el culo de ella. El Doctor creo que no se dio cuenta de que yo entre a la suite ya que al parecer su mente estaba ocupada disfrutando de esos dos ricos pechos y sus manos buscaban afanosamente la tanga de Claudia.

Me controle para no salirme de casillas y me dirigí a la suite. Allí estaba Jimena tirada sobre la cama mientras que el Doctor Jiménez a un lado de ella la acariciaba con sus manos. Al igual que su madre, el le bajo la parte superior del vestido y esos dos espectaculares pechos quedaron solo para su lengua, su boca y sus ojos. La otra mano del Doctor acariciaba su deseable trasero. Ella volteaba su cara hacia un lado expresando su desagrado de tener a un hombre de 45 años encima de ella, tocandole su culo y lamiendole sus tetas.

Volví a la sala dispuesto a salir de la suite donde mi hija y mi esposa empezaban a ser preparadas y vi como Claudia tenia ya levantada su falda y su tierna tanga rosada era visible. Por supuesto el Doctor Martínez seguía comiendose sus tetas mientras que sus manos recorrían libremente las redondas nalgas de Claudia y trataban de desplazar su tanga hacia un lado.

Salí de la suite y baje al bar donde tome un Martini en las Rocas. Pensé que si ellas pasaban por esta humillación, yo debía estar allí y no mostrar ninguna debilidad, por lo que me arme de valor y decidí regresar a la suite.

Abrí la puerta y entre dispuesto a acompañar a mi esposa y mi hija en esta prueba tan difícil. Y vaya que prueba. Sobre el mismo sillón seguía sentado el Doctor Martínez disfrutando del cuerpo de mi esposa. Ahora ambos estaban totalmente desnudos y su ropa tirada sobre el piso a un lado. El seguía ocupado comiéndose los pechos de Claudia mientras que ella se mecía sobre su abdomen descargando su cuerpo sobre el de el. Baje mi vista y entre las nalgas de ella se veían las bolas de el colgando de la parte baja del pene. Era notorio que su verga tenia puesto un condón. El resto de su coño no se veía puesto que permanecía oculto dentro de la vagina de Claudia. Por sus pausados y lentos movimientos me di cuenta que ambos ya se habían venido y que habían tenido un fantástico orgasmo.

Quien aun no terminaba era el Doctor Jiménez.

-"Jimena... Jimena.. me vengo....... arghhhh.... arrrghhhh... uyyy que ricura.... Dios mioooo...", fueron los gritos que escuche en ese preciso instante.

Me dirigí a la suite y allí Jimena estaba como me la imagine, asi como cualquier hombre la desearia tener, en especial por lo atractivo de su cuerpo y su perfecto culo. Su delicado vestido estaba sobre el piso junto con su tanga de color blanco. Ella estaba en posicion doggy sobre la cama, completamente desnuda, sus hermosas tetas bailaban con el movimiento de su cuerpo y aferrado a su cintura, por detras de ella, con la totalidad de su verga dentro de su vagina, el Doctor Jimenez gritaba y se sacudia celebrando esa monumental derramada, levantando su cabeza al techo cerrando los ojos y viviendo un instante unico mientras que su abdomen se sacudia sin control y su verga llenaba, con chorros de semen, el condon que el tenia puesto. Mi hija se veia muy sexy, su cabello suelto se mecia con las sacudidas de su cuerpo, sus manos se aferraban a las sabanas y su hermoso trasero parecia que se hubiese quedado pegado al abdomen del hombre que la clavaba. Ese maldito bastardo expresaba en su rostro lo maravilloso que se sentia al explotar su verga dentro de ella en posicion doggy. Mi hija con sus ojos cerrados expresaba el placer de tener una verga taladrandole su vagina.

Espere a que el terminara de sacudirse sobre mi hija y los dos permanecieron quietos en esa posicion por unos segundos. Me imagino que de su verga no salio mas semen despues de la brutal derramada. El Doctor Jimenez parecia no creer que su verga reposaba en ese momento dentro de la vagina de Jimena y obsesivamente bajaba su mirada hacia el culo de ella para asegurarse de que su coño aun estaba en lo profundo de su sexo. En ese momento entro a la habitación el Doctor Martínez quien se dirigía al baño. En su mano llevaba el condón usado con mi esposa, el cual estaba totalmente lleno mostrando que la derramada había sido abundante y que el cuerpo de Claudia le había dado mucho placer.

-"Termina con ella Jiménez que ahora es mi turno de clavar a esa belleza de mujercita", fue el comentario del Doctor Martínez mientras que su verga seguia dura y erecta.

-"Cesar, lo felicito, las tetas de Claudia son una delicia...", dijo el antes de entrar al baño dirigiéndose a mi.

El Doctor Jiménez coloco sus manos sobre las nalgas de Jimena y abriendolas, empezo a retirarle su verga permitiendo ver como su grueso coño salía de su vagina. Claro, el condón salio lleno de su liquido blanco.

-"Esto es mucha hermosura..... ahora si entiendo porque pagamos tanto dinero por ti Jimena...", le dijo Jiménez a mi hija mientras que sus manos seguian sujetando sus nalgas y le permitian ver el delicado ano virgen, sus gruesos labios vaginales y el gigantesco y humedo clitoris colgante de mi hija. El se agacho un poco y con su lengua empezo a lamerle el clitoris mientras uno de sus dedos se introducia en su ano.

-"Saqueme el dedo del culo, Doctor, por favor", dijo ella volteandose mostrando su incomodidad.

-"que afortunado tu novio, Jimena, que rico seria clavarte esa belleza de trasero...", dijo el sacandole el dedo a ella y levantandose de la cama.

Me dirigí a la sala y vi a Claudia sentada sobre el sillón. Me senté al lado de ella y nos abrazamos en silencio.

-"Claudia ven.... sientate aqui y regalame ese par de tetas ricas que tienes", interrumpió nuestro abrazo la voz del Doctor Jiménez quien ahora con condón nuevo se preparaba a tener sexo con mi esposa luego de haberlo hecho con Jimena.

El se sento en el sofa y se tomo su verga dejando sus piernas entreabiertas e invitando a que mi esposa Claudia se posara sobre su abdomen.

-"Cesar... su hija Jimena es una diosa en la cama... y creo que tu Claudia con esas redondas nalgas y esas ricas tetas eres aun mejor..", dijo el Doctor Jimenez.

Mi esposa se puso de pie y se acerco a el. Abriendo sus piernas, Claudia se paro sobre el sillon y bajo su cuerpo dejando que sus tetas rozaran la cara de Jimenez mientras que el le abria las nalgas y ubicaba su verga en la entrada de su vagina. Ella descargo su cuerpo sobre el y vi como su erecta verga se perdia de mi vista hundiendose en lo profundo de su vulva. El Doctor Jimenez dejo escapar un largo quejido de placer mientras terminaba de acomodar su verga dentro de ella.

-"Cesar te amo", me dijo mi esposa volteando su mirada mientras que ella empezaba a mecer su cuerpo sobre el, colocando sus brazos detras de su cabeza y dejando sus voluptuosas tetas en frente de su boca.

Me puse de pie y presencie con dolor como ellos pareceria que se hubiesen puesto de acuerdo para disfrutar de las suntuosas tetas de Claudia y del delicado culo de mi hija Jimena. Mi esposa estaba teniendo sexo en la misma posicion, la que les permitia comerse sus tetas mientras sus vergas yacian en lo profundo de su vagina, y me imagine que el Doctor Martinez se encontraba clavando a Jimena en posicion doggy disfrutando de su juvenil trasero.

En efecto, regrese a la suite y alli estaba Jimena a un lado de la cama, en posicion doggy sobre el piso, de frente a una pequeña silla. Sus brazos y su cabeza descansaban sobre la silla mientras que sus rodillas estaban apoyadas sobre una almohada. Me imagine que ella la habia colocado para no sentirse incomoda mientras el la clavaba en esa posicion. Al estar ella asi yo podia ver perfecto su estrecho ano y esos jugosos labios vaginales. Justo detras de ella, agachando un poco su cuerpo, con sus piernas abiertas, y halando con una de sus manos el cabello de Jimena mientras que la otra se aferraba a una de sus ricas tetas, el bastardo del Doctor Martinez hundia y sacaba su coño de la vagina, repitiendo ese movimiento una y otra vez. Su abdomen se movia cadensiosamente y como yo estaba justo atras de ellos, veia perfecto como los labios vaginales de Jimena cobijaban su verga con condon, la cual entraba totalmente y salia de forma parcial. Los pesados testiculos de el y las deliciosas nalgas de ella se sacudian con el movimiento de sus cuerpos.

-"Ahhhh.. esto es mucha delicia....desde que te vi en el restaurante con esta hermosura de culo desee cojerte así...... esto es un sueno hecho realidad...", repetía una y otra vez el Doctor mientras que ella en posicion Doggy recibia su verga.

Como ellos no me podian ver por lo que yo estaba justo a sus espaldas, me quede un rato alli viendo como llegaban al orgasmo y el expresaba con sus exagerados gritos y gemidos la fantastica sensacion de tener sexo con Jimena en posicion perrito. Despues de que el se derramo y su cuerpo finalmente se quedo inmovil, escuche los gemidos de Claudia desde la sala asi que decidi regresar a donde ella estaba.

Report Story

byjulio08© 1 comments/ 33904 views/ 1 favorites

Share the love

Report a Bug

Siguiente
2 Pages:12

Forgot your password?

Please wait

Change picture

Your current user avatar, all sizes:

Default size User Picture  Medium size User Picture  Small size User Picture  Tiny size User Picture

You have a new user avatar waiting for moderation.

Select new user avatar:

   Cancel