tagRomancesRecuperación Sexual

Recuperación Sexual

byExakta66©

Recuerdo aquella noche como si hubiese sido ayer, aunque en realidad han pasado más de diez años. Estaba sentando mirando la mesa, picando mi comida sin pensar, mí esposa estaba sentada en frente de mí. Nancy y yo habíamos estado casados por casi 25 años; y habíamos pasado por tatas cosas, buenas y malas. Pero nada había sido tan duro como esto. Yo solo miraba mi plato, no quería que Nancy mirara las lágrimas que se formaban en mis ojos.

"¿Qué te dijeron los médicos hoy?" Por fin pregunte.

"Dijeron que tengo menos de un año para vivir, Gary". Nancy contestó, su mirada desconcertada.

"Bien sabes que esos médicos nunca se saben de lo que están hablando." Dije furioso.

Claramente, había furia en mi voz. Furia porque en realidad podrían quitarme a mi Nancy, rabia porque al parecer no había nada que yo pudiera hacer al respecto. Furia mesclada con tristeza, mientras seguía ahí sentado, mirando mi plato.

Después de un buen rato Nancy se levanto de la mesa y comenzó a limpiar la cocina. No comí nada esa noche.

"¿Ya terminaste?" Me pregunto Nancy. Tenía su mano en la mesa, lista para recoger mi plato.

"Sí, simplemente no tengo hambre." Respondí sin pensar.

La mire mientras limpiaba la mesa, parecía moverse tan despacio en estos días, ya casi no sonreía. Sus ojos agotados, sin rastro de alegría. El cáncer se la esta comiendo, tiene muy poco parecido a la mujer de la quien me enamore hace un poco mas de 25 años. De hecho, apenas y la reconozco.

Me quede sentado un rato mas, mirándola. Me levante estrictamente porque tenía que alistarme para mi trabajo de noche. Había tomado un trabajo como guardia de seguridad cuando nuestros hijos comenzaron el Colegio hace varios años. Nuestro hijo mas joven se graduó apenas hace un año, pero me quede con el trabajo; pensé que siempre podríamos usar el dinero extra.

Cuando ya me iba, le eche otro vistazo a mi esposa. Todavía estaba en la cocina, lavando los platos de la cena. Se movía en cámara lenta, me fui sin siquiera decir adiós.

Básicamente estaba en un trance cuando me subí a mi coche. Mientras manejaba mis emociones eran tantas, todo en medio de rabia y dolor. No sabía si llorar o gritar, y al final creo que hice un poco de los dos. Quería maldecir a Dios, y hasta le grite "¿Dios por que ella, porque no me llevas a mi?" Parecía un lunático con lágrimas en los ojos, Nancy era todo para mí.

Pensé en todo lo que Nancy y yo habíamos pasado desde que nos conocimos. Cuando la conocí ya había estado casado, obviamente mi matrimonio fracaso; y entre un una depresión bastante debilitante. La solución para mi fracaso, era ahogar mis penas en el alcohol. A pesar de todo, de alguna manera Nancy vio en mi algo que nadie más podía ver. Un ser humano que estaba sufriendo y que no sabía como controlarse. Ella me mostro amor y me ayudo a salir del alcoholismo, Nancy hizo tanto por mi, que me prometí a mi mismo que haría todo lo posible por ella. Desde que nos casamos, siempre hice lo posible para ser un buen proveedor. Mantuve a Nancy cómoda, por desgracia con demasiada frecuencia eso significaba cosas materiales. Ahora mas que nunca quería ayudarla, me sentía tan impotente. Ese sentimiento me estaba comiendo vivo desde adentro hacia afuera.

En el camino hacia el trabajo, mi cabeza estaba llena de pensamientos y memorias. Hay una barra en la esquina cercas de donde trabajo. Pensé en entrar y tomarme un trago. Hace más de 20 años que no tomo. Camine hasta la barra y me pare en la puerta, estaba temblando. Tantas cosas corrían por mi mente en ese momento que era doloroso. No sabia que hacer, voltee a ver el cielo todavía claro. De pronto una joven pasó a mi lado, vendía flores.

"¿Flores, señor?" Preguntó a su paso.

Le señale que 'no' con la cabeza.

Seguí allí agarrado de la puerta de la barra por un momento, cuando de repente algo me golpeo. Fue como si toda la tensión se hubiera evaporado de mi cuerpo, corrí para alcanzar a la joven.

"Flores."Le dije agitado.

"¿Sí Señor"? Ella respondió.

"Uhm, si flores. Dame un ramo." Le dije.

Le page a la joven y por un memento saboree el delicado aroma de las flores. Después camine hacia el teléfono público más cercano y le llame a mi patrón.

"Uhm, hola Bill. Sí, soy Gary. Sabes no podre ir a trabajar esta noche." Le dije, "De hecho, voy a tener que dejar el trabajo. Por razones personales, lo siento."

Camine hacia mi coche y agarre camino rumbo a mi casa. Escondí las flores detrás de mí y camine hacia la puerta.

"¡Gary, me asustas!" Exclamo Nancy, "¿Que haces aquí? No me digas que perdiste tu trabajo. ¿Qué sucedió, Gary?"

"Lo que paso es que renuncie," Respondí dándole el ramo. "Es más importante estar en casa con mi esposa."

"¡Oh, Gary. Flores! No recuerdo la última vez que me compraste flores. Que tierno."

La verdad es que yo tampoco recuerdo la última vez que le compre flores a mi esposa.

Tampoco recuerdo cuando fue la última vez que sus ojos brillaron de esta manera. Cuando le entregue el ramo a Nancy sus ojos relumbraron y por primera vez en mucho tiempo la mire radiante. Me alegra ver a mi esposa feliz.

"Creo que necesitamos algo de música." Dije con calma.

Busque en la radio una estación de jazz y tomé a mi esposa de la mano.

"¿Bailas conmigo, mi amor?"

Ella sonrió como no la había echo en bastante tiempo, la mire directamente a sus ojos mientras empezamos a movernos suavemente al ritmo de la música. Empecé a sentirme un poco sentimental, la apreté junto a mi cuerpo. Ella todavía tenía el ramo entre nosotros, mi cabeza descansaba en su hombro. No quería que mirara mis lágrimas. La apreté, la apreté con todas mis fuerzas. Quería encontrar la manera de que su enfermedad se pasara a mi cuerpo, no había nada que quisiera mas en este mundo más que curarla y quitarle todo su dolor.

Incluso después de que mi esposa y yo dejamos de bailar en medio de la sala, nos quedamos abrazados. Después de un rato, le sugerí que tomáramos un baño juntos. Tampoco recuerdo la última vez que hicimos eso.

Con delicadeza la guie hacia el baño, empecé a llenar la bañera mientras buscaba velas; sabia que tenían que estar por ahí escondidas. Regrese con velas en mano y las coloque alrededor del cuarto, creando un ambiente romántico. Escogí unas perlas aromatizantes para la bañera y mutuamente nos ayudamos con nuestra ropa. Después la ayude a entrar en la bañera sujetando su mano.

Nos lavamos el cabello el uno al otro, y después talle el cuerpo de mi esposa de una manera delicada; aplicando presión en áreas donde yo sabía que disfrutaría. Puse atención especia a sus pies cansados, sobando tiernamente con mis pulgares.

"Oh Gary. Esto se siente maravilloso," Susurro "No recuerdo la ultima vez que lo hiciste."

De nuevo, yo tampoco podía recordar.

Como hombre, sentía que esto era injusto. Pero en la vida hay muchas cosas que no son justas; si la vida fuera justa este maldito cáncer no mostraría su cara por aquí. Nos meteríamos a un "ring" y le metería una golpiza que dejaría a Mohamed Ali en vergüenza, tristemente yo no podía hacer eso. Lo único que estaba en mi poder era hacer que el último año que mi esposa pasaría en la tierra fuera el mejor, lo único que podía hacer es estar aquí con ella. Es lo menos que puedo hacer por la mujer que amo, la mujer que me dio a mis hijos. Si Dios decide quitármela en un año, esa es su decisión. Pero hacer de sus últimos días en el planeta los más agradables, esa era mi decisión.

Salimos de la bañera y nos secamos mutuamente, las áreas que yo iba secando, iba besando suavemente. La tome de la mano y la guie hasta la habitación. Bese sus labios tiernamente, y con delicadeza mordí sus lóbulos. Mis dedos recorrían su cuello suave, y explore los senos espectaculares de mi mujer. Me tome mi tiempo y estudie cada centímetro de la mujer que amo, la mujer que me hizo el hombre mas feliz de la tierra por mas de 25 años.

Continúe mi exploración hasta su sexo; saboree su aroma delicado y me deleite de cada pliegue como si fuera la primera vez. Hice que su dulzura corriera por mis labios y solo entonces comenzamos a hacer el amor. Me tome mi tiempo para asegurarme de que ella estaba recibiendo todo el placer posible, nada menos se merece mi amor. Al final terminamos juntos y nos recostamos en la cama abrazados.

Mientras estaba ahí acostado enseguida de mi esposa, me di cuenta de lo mucho que la había descuidado. Claro tenia todo lo que quería en forma material, pero le faltaba lo que realmente necesitaba... Yo.

Después de esa noche, continuamos haciendo el amor regularmente. Nuestras sesiones íntimas siempre eran lentas y relajantes. Era nuestra prioridad satisfacernos el uno al otro, y en realidad nunca me sentí mas satisfecho. También pasamos mucho mas tiempo juntos, tiempos tranquilos y como cuando éramos novios caminamos de la mano.

Y un día algo sorprendente pasó; Nancy tenía una cita rutinaria con el Oncólogo para hacerse unas pruebas. Unos días mas tarde ella recibió una llamada del medico con sus resultados. El cáncer parecía estar en remisión completa. No había ningún rastro de las células malas que estaban atacando el cuerpo hermoso de mi mujer. Esto fue casi siete meses después de que ese mismo medico le dijo a mi esposa que tendría menos de un año para vivir. Hasta el estaba sorprendido.

Dicen que el amor lo vence todo. Quizás esto es cierto y en realidad nunca sabremos. Lo único que se es que mi esposa todavía esta viva y sin cáncer hasta el día de hoy. ¿Cómo es que desapareció el cáncer? Eso es algo que nadie sabrá con certeza.

Hay algo que aprendí hace mucho tiempo. Lo contrario del amor no es el odio. Lo contrario del amor es la indiferencia. Yo había descuidado las necesidades de mi esposa. Las necesidades de la mujer que amaba. El hecho de que una enfermedad que amenazo su vida fue lo que me hizo darme cuenta de esto es triste. Pero afortunadamente aprendí mi lesión.

Esto paso hace un poco más de diez años. Ahora estoy aquí sentado con Nancy alistándonos para celebrar nuestro aniversario; 35 años con la mujer que amo. No puedo dejar de pensar en lo afortunado que soy, tengo suerte de tener a alguien que me ama como yo la amo a ella. Alguien que siempre va a estar de mi lado, seguido me siento como el hombre mas suertudo del mundo; y quizás lo soy. Pero me avergüenzo de lo tanto que me tarde para darme cuenta.

02-27-10. (translation by Mara 03-05-10.)

Report Story

byExakta66© 0 comments/ 3448 views/ 1 favorites

Share the love

Tags For This Story

Report a Bug

1 Pages:1

Por favor, Puntúe esta presentación:

Please Rate This Submission:

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Please wait
Recent
Comments
by Anonymous

If the above comment contains any ads, links, or breaks Literotica rules, please report it.

There are no recent comments  - Click here to add a comment to this story

Add a
Comment

Post a public comment on this submission (click here to send private anonymous feedback to the author instead).

Post comment as (click to select):

Refresh ImageTambién escuchar una grabación de los personajes.

Preview comment

Forgot your password?

Please wait

Change picture

Your current user avatar, all sizes:

Default size User Picture  Medium size User Picture  Small size User Picture  Tiny size User Picture

You have a new user avatar waiting for moderation.

Select new user avatar:

   Cancel