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La Orgullosa Claudia

byLilibeth©

La Orgullosa Claudia.

La Violación

Claudia es la prima de mi prima, es una mujer de piel apiñonada, que siempre lleva el cabello muy corto, tan solo un par de centímetros debajo de sus orejas, tiene una boca grande, labios carnosos y besables y unos hermosos ojos verdes desafiantes, ahí se acaba el encanto de su rostro, pues su nariz es ancha muestra imperfecciones en su piel, sus mejillas y frente lucen algunas huellas del acné de su pasada adolescencia, en general confieso que no es bonita ni de rasgos elegantes, su cuello descansa en unos hombros algo anchos para el resto del cuerpo, y lucirían mucho mejor si tuviera unos senos grandes y redondos; por el contrario su frente muestra una "pechonalidad" escasa, modesta, casi de puberta, su cuerpo continua deslizándose hacia abajo, afilándose, hasta llegar a una breve cinturita y un vientre muy plano, producto de interminables palizas que se pone en el gimnasio y a una dieta auto impuesta, para olvidar que hace tiempo era una chica gordita y con problemas de granos.

Hasta este momento quizá mi Claudia no resulte atractiva o seductora, pero es a partir de su breve cintura donde empieza la magia y el orgullo de Claudia, dándole forma de reloj de arena sus caderas comienzan a ensancharse hasta completar el trasero más espectacular que haya visto en mi vida, es el par de nalga mas redondo, firme, voluminoso de toda la tierra, Vamos, me refiero a que tiene un culo de antología, y por lo que se puede adivinar goza de una piel suave, sin estrías ni piel de naranja, terso, tal vez algo exagerado para el resto de su complexión o por la escasez de tetas, una vez que puedes dejar de admirar esa par de maravillas de la naturaleza, viene un juego de piernas que en nada desentona con su bellísimo y provocador trasero, largas, perfectamente torneadas, muy acariciables

Por delante su magnífico pubis forma un adorable triangulo de placer, el cual lo puedo admirar cada vez que la veo enfundada en aquellos conjuntos deportivos tan atrevidos que suele usar, o en súper sexys mayones de licra, que le quedan untados, no, lo correcto es decir pintados, se nota cerradito y abultado, tal vez por una afelpada mata de pelos, aunque yo me la imagino afeitada, totalmente libre de vellos, me pone a mil cuando su ropa le hace alguna jugarreta y se marca la separación de los labios de su vagina, eso me mata y me enloquece, aquella barba partida no es muy amplia, por lo que supongo Claudia todavía es Virgen.

La prima de mi prima acaba de entrar a la Universidad, es de carácter ambivalente, prejuiciosa y algo intolerante, se enoja con frecuencia y luego pasa a la alegría loca, después a la tristeza y otras veces esta muy seria; su familia sin ser rica, tiene dinero y por lo mismo suele mirar por debajo del hombro a la mayoría de las personas que conoce, esta situación y su trasero de concurso la han vuelto mas insoportable y orgullosa; pero a pesar de todo hemos compartido momentos muy agradables charlando, escuchando música o viendo películas, es de buen tamaño, ni alta ni chaparra, mide 1.68 cm y si, la verdad es difícil tratar con ella.

La conozco desde que éramos niños, cuando era una niña dulce, gordita y algo gritona, impaciente y caprichosa desde pequeña, mi prima, sus hermanas y demás primas de ella no la incluían en sus juegos por lo mismo, debido a esto no le quedaba más que refugiarse conmigo, y pasar las tardes a mi lado, debido a que mis padres trabajaban todo el día, me dejaban en casa de mi prima y de ahí visitábamos muy a menudo la casa de Claudia y su familia; por ese motivo nos fuimos haciendo inseparables, súper amigos y confidentes.

Al ir creciendo las burlas de sus hermanas y demás primas de ella, incluida la mía, eran más crueles, eran sus años de mayor robustez, yo la consolaba, la defendía y la ayudaba a realizar sus labores escolares, al entrar a la prepa Claudia decidió ponerse a dieta, ver lo referente a sus granos con un dermatólogo y remato metiéndose a un gimnasio, de esa fecha a seis meses más, Claudia adquirió cuerpazo y si bien, seguía siendo no agraciada del rostro, ya podía burlarse de sus hermanas y primas pues la mayoría eran flacuchas, sin nada por delante y nada por detrás, eso le había subido su autoestima y la hacía sentirse muy orgullosa y feliz de su enorme y redondo trasero.

Claudia tiene novio, dos años mayor que ella, al que conoció en el Gimnasio que frecuenta, es alto, como de 1.90 cm, moreno como ella, poseedor de un cuerpo muy bien definido y musculoso, nariz afilada, barba de candado, cabello negro y quebrado, ojos color miel y es bastante pesado, con muchos menos recursos económicos que ella, a quien a través de la mirada de sus ojos adivino sus secretas intenciones de querer llevarse a la cama a Claudia y gozar de ese soberbio culo, para terminar dejándola después de haberse comido tan suculento manjar.

Afortunadamente el mismo carácter y forma de pensar de Claudia, la han hecho una chica que se sabe cuidar bastante bien sola, no ha cedido para nada a las peticiones de Gerardo, el nombre de su novio, pues ella aspira a encontrar alguien mucho mejor que él, muy segura de que su voluminoso trasero le puede conseguir un novio más guapo...y sobre todo rico, por lo mismo sabe que tiene un enorme tesoro y también sabe que hay que cuidarlo.

Solemos vernos 3-4 veces a la semana, generalmente por las tardes, después de que comemos, a pesar de que soy menor dos años que ella, soy un tipo estudioso y responsable, siempre me pide que la ayude con sus tareas, con sus investigaciones y resúmenes, y más que una ayuda termino haciéndoselos, así ella tiene más tiempo libre para estar más tiempo en el gimnasio, o con su novio o simplemente para descansar o embellecerse, a veces me encuentro rodeado de un montón de libros o haciendo análisis a su lado, mientras ella se corta las uñas, se las pinta, se pone cremas en la cara o se maquilla.

Cuando voy a visitarla, subimos a su recamara, ahí podemos estar a gusto y charlar con un poco de privacía, muchas veces ella cierra la puerta de su cuarto para que sus hermanas no nos molesten, me platica de cómo van las cosas con su novio, a veces me pide consejos, otras hablamos de cine, de deportes, de música, de todo y nada, y sin que ella me lo diga abiertamente me considero y siento que soy su mejor amigo, nos llevamos como hermanos, aunque he de admitir que me gustaría que Claudia fuera mi novia..

No negaré que me resulta difícil no admirar sus enormes atributos de vez en cuando, sobre todo cuando se alista para ir al gimnasio, trato de mantener mi mirada en la suya, para que no vaya a pensar algo malo de mi, hay días que se ve tan suculenta que no aguanto las ganas de llegar a mi casa, encerrarme en el baño o en mi cuarto y pajearme en su honor, me imagino lo celestial que se debe sentir el acariciar y apretar sus nalgas, ya no digamos el penetrarla, me masturbo pensando en ella desde que era un adolescente.

Un día viernes después de haber comido con mis amigos en el mercado, me dirigí a su casa a visitarla y ver en que podía ayudarla, ¡ah! Y claro, también para disculparme; el día anterior me había telefoneado por la noche ya que tenía una tarea que se le estaba complicando mucho, creo que se trataba de algunas ecuaciones o algo por el estilo, así como un resumen urgente que entregar, Sin embargo el jueves por la noche no me encontraba en casa y no volví hasta muy tarde, por lo que solo tome nota del recado que le dejo a mi madre, siendo una hora no muy propia para regresarle la llamada y preguntarle que necesitaba.

Hacia un día muy hermoso y soleado, por lo que decidí caminar, llevaba puesta mi bata blanca del laboratorio y un pequeño maletín con el material que utilizamos en la clase, algodón, vendas y mas vendas, cinta adhesiva, frascos con formol, morfina y otros anestésicos, pues habíamos diseccionado e inyectado varios animales en la clase de Biología y a veces necesitábamos adormilar al animal y en otros sacrificarlo, mi cuaderno de notas, un par de plumas para escribir y mi cámara digital.

-Por favor mama, no me gusta visitar a los abuelos, me aburro, ya soy grande, además de que tengo muchísima tarea que entregar, no puedo acompañarlos y perder el fin de semana en el pueblo-

Alegaba Claudia a su madre,

-Pero hija, ni que fuéramos tan seguido a verlos, recuerda que es una ocasión especial, cumplen un año más de casados, estará toda la familia, así que no podrás aburrirte, veras que lo pasaras súper, en cuanto a tu tarea, puedes ir haciéndola en el pueblo, y lo que te falte te ayudamos entre tus hermanas y yo para que termines pronto, anda, ¿Qué dices?-

Le respondió su madre a Claudia,

-No mama, lo siento, NO puedo acompañarlos, es mi última palabra-

Termino por decir la caprichosa Claudia,

-Ok, está bien, no discutiré contigo Claudia, ya eres toda una mujer, ni puedo obligarte a acompañarnos, pero tampoco te dejare dinero, ya que no lo necesitaras, pues estarás encerrada en casa terminando tus labores, nos vemos hija, cuídate-

Respondió tranquilamente la señora, sin querer prolongar la discusión, conociendo el carácter de su hija.

-¡Mama!, no es justo, tengo gastos que hacer, comprar material, ¿Qué voy a comer?-

Contesto de inmediato Claudia muy enfadada,

-Hay comida en el refrigerador, no te morirás de hambre-

Respondió su madre,

-Pero...pero...¿Y mi material?-

Suavizo su tono de respuesta Claudia a su madre,

-Muéstrame que es lo que necesitas y te dejaré la cantidad que requieres-,

De nueva cuenta contesto muy ecuánime la señora,

-¡Mama!-,

-Muéstramelo hija-;

-¡Mama!..Entiende-

Respondió una Claudia muy molesta,

-Lo siento hija, no me has enseñado que necesitas comprar, por lo tanto, no hay dinero, es mi última palabra-

Contesto su madre, mientras se dirigía a la camioneta familiar donde ya la esperaban dentro las hermanas y el padre de Claudia sin voltearse a responder los gritos y protestas de su hija.

Al menos no todo estaba perdido pensó Claudia, aún le quedaba Gerardo, habían hecho planes de salir ese día a comer, luego a ver el estreno de la semana en el cine y por la noche, al antro de moda, ese que tenias que reservar con 2 meses de anticipación; una vez que el vehículo desapareció de su vista, regreso a su casa y le marco a su novio,

-Gerardo, ¡Hola amor!, si, si...yo también, recién voy llegando del gimnasio, no te encontré por allá, ¿Dónde estabas?-

(silencio),

-Ah, ya veo, y bien, ¿Cómo vas para nuestros planes de hoy?

(Silencio),

-¡Que!...no es posible amor, habíamos hecho planes...si, si, entiendo pero....¡Te pasas!, ...no, no voy a calmarme, ¡me pelee con mi madre para conseguir quedarme, me dejaron sin dinero y ahora resulta encima que no vas a poder salir conmigo!....olvídalo, te dejo, tengo tarea que hacer, ¡adiós!-

Colgó una Claudia furiosa y desconecto el aparato telefónico, pues no deseaba estar alegando con su novio, ni hablar con nadie en esos momentos.

En la Avenida a dos calles de su casa, vi la camioneta del padre de Claudia pasar, sin que nadie me viera, ahí dentro viajaban sus padres y sus hermanas, por más que me estire y aguce la vista no vi que ella estuviera dentro, pensé que tal vez irían a comer a un restaurante o de compras, por lo que decidí proseguir con mi camino.

Toque el timbre y la puerta de la reja varias veces en casa de Claudia, así como grite su nombre, hasta que al cabo de varios minutos más salió ella con Cara de pocos amigos,

-Ah, eres tú, ¿Qué quieres?-,

Me dijo muy secamente, mientras me abría de mal modo la puerta de la reja y entraba a su patio,

-Bueno yo, este...ayer me llamaste, creo tenias algo urgente, ¿En qué puedo ayudarte Claudia?-

Le dije tartamudeando y apenado por no haberle ayudado ayer, se notaba que estaba de malas,

-¿Urgente?, ah..Si, si, olvídalo, ya no es tan urgente, tendré mucho tiempo el fin de semana para hacer las cosas yo sola, Gracias por nada-

Me respondió ella molesta; mas apenado aun respondí,

-Lo Siento Clau, la verdad Salí por la noche y regrese muy tarde, te pido una disculpa y te ofrezco mi ayuda si aun te puedo sr de utilidad-

Concluí.

-¿No me escuchaste Roberto?, no necesito tu ayuda, así que por favor, retírate, déjame en paz, tengo otras cosas que hacer-

Cargo de nuevo Claudia,

-Espera, espera Claudia, no tuve la culpa de no poder ayudarte ayer, lo siento, no te enojes conmigo, ¿Pasa algo?, ¿Te peleaste con tu novio?, ¿Puedo ayudarte?-,

Respondí con la plena convicción de no dejar las cosas como estaban, fue un grave error, pues ella reacciono peor todavía,

-¿Y a ti que chingados te importa?, NO, gracias, no necesito ni quiero tu ayuda, no vuelvas a meterte en mis cosas y en mi vida ¿quieres?, de lo contrario no volverá a dirigirte la palabra, ahora, date media vuelta y lárgate, desaparece de mi vista-,

Me respondió muy contrariada, al mismo tiempo que me daba la espalda y se dirigía hacia la puerta de su casa .

-Hey Claudia, por favor no seas así, yo no te he hecho nada...-,

No pude continuar con mi defensa, pues ella se giro de inmediato, convirtiéndose en Pantera volvió a verme con ojos que echaban chispas y me dijo en tono burlón,

-¿Y se supone que eres un chico listo, no me has escuchado?, está bien, te lo repetiré por última vez, NO necesito tu ayuda, NO te metas en mi vida, ya te pareces a mis latosas hermanas, por suerte se fueron con mis padres y no regresaran hasta el Domingo en la noche, NO me he peleado con Gerardo, tengo cosas más interesantes que hacer, que perder mi tiempo contigo, ¿Cómo qué?, te diré, voy a subir a mi recamara, me desnudaré lentamente y me daré un buen baño, me secare por completo al finalizar, saldré de regreso a mi cuarto, donde pasare muchos minutos observándome en mi espejo, completamente desnuda, te cuento eso para que tu imaginación podrida tenga algo en que entretenerse por la tarde, así tendrás material para jalártela en mi honor, luego me arreglare muy sexy, Gerardo pasara por mí, iremos a comer, al cine y ya en la noche al Antro que siempre he querido ir-,

Hizo una pausa, como midiendo el efecto que sus palabras surtían en mí, observando cada una de mis muecas y gestos, sabedora que me lastimaba mucho y me hacía daño con ese discurso tan cruel.

Preparando la estocada final continuo,

-¡Ah sí!, quizá una vez que salgamos del antro, lo traiga a casa, lo invitare a mi recamara, y lo dejare que me haga el amor como un poseso, así que deja de quitarme el tiempo, ahora lárgate, esfúmate, y por último, NO quiero volver a verte en un buen tiempo, adiós-

Concluyo al mismo tiempo que me azotaba la puerta de su casa en las narices y me dejaba sumido en mi pesar.

Me di media vuelta muy triste, me estaba enfilando hacia la salida, cuando una idea cruzo mi mente fuertemente alimentada por el deseo de venganza y el rencor, el portazo que Claudia había dado en la puerta de su casa fue tal que no consiguió cerrar su puerta sino al contrario dejarla entreabierta, en el piso de adentro note las llaves de la casa, las tome sin hacer ruido, regrese a la puerta de la reja, la azote, para que se escuchara que me había ido muy enojado y luego le puse llave, entre a su casa y con toda discreción repetí el procedimiento con la otra puerta, posteriormente me quite los zapatos para no hacer ruido y me acerque con mis cosas a la escalera, pasaron largos y lentos minutos más, escuche sus pisada, una puerta que se cerraba y por fin el ruido de la ducha al caer, inmediatamente procedí a subir a su recamara a prepararle una sorpresita.

Conocía el lugar a la perfección, así que no me sería difícil conseguir lo que estaba planeando, a toda prisa dispuse de lo que necesitaría, pues no sabía cuánto tiempo se llevaría en ducharse, con todas mis cosas listas, me escondí atrás de la puerta, enfrente del espejo, la misma puerta me cubriría de cualquier reflejo delator, y en las manos cargaba el material que daría inicio a mi plan, esto lo logre 5 minutos antes de que ella saliera del baño, espere pacientemente su retorno.

De nueva cuenta escuche el ruido de una puerta al abrirse, la del baño supuse, luego sus pisadas, y finalmente la vi entrar a la habitación, con una toalla en la cabeza y con otra envolviéndole el cuerpo, se detuvo ante el espejo, desenrollo la toalla que cubría sus cabellos, se acerco varias veces al espejo buscándose barros o imperfecciones y finalmente, dejo caer la toalla que le cubría su cuerpo, mi pene sin quererlo comenzó a reaccionar de la celestial visión que se posaba en mis ojos, ahí frente a mí, a escasos centímetros de distancia, la vanidosa Claudia completamente desnuda observaba complacida su máximo orgullo, su enorme y escultural trasero, tuve que concentrarme para no echar a perder mis planes, luego se puso frente al espejo, agarro sus senos con ambas manos y se acerco al espejo para explorarse bien, momento idóneo que aproveche para ejecutar mi venganza.

Con un movimiento rápido, coloque mi mano con algodones que contenían formol y los otros anestésicos en la nariz y boca de Claudia, mientras yo me cubría la mano con un guante y la nariz me la había tapado con gasa, para no aspirar los vapores, forcejeo levente muy sorprendida por unos segundos y después se desvaneció, deje caer el algodón, la sujete por los brazos para evitar que cayera, la levante y la deposite en su cama boca arriba, luego regrese por el algodón, el cual tire por la taza del baño junto con el guante y la gasa que me cubría, me lave las manos y regrese a donde había dejado a mi bella durmiente.

Con las vendas amarradas a las patas de la cama matrimonial de Claudia, la sujete de pies y manos con firmeza, formando una X más o menos, pues brazos y piernas le quedaban separados, luego en su boca cerrada, puse varias gasas mas y finalmente cinta adhesiva para evitar que hablara o gritara, al termino de todo esto ella todavía estaba noqueada, tan solo esperaba que no hubiese sido demasiado de las soluciones y se me hubiese pasada la mano, algo así podía causarle daño cerebral o incluso la muerte, confiaba en que mis cálculos no hubieran sido erróneos.

Me quite la bata, quedándome en ropa normal, saque la cámara digital de mi maletín y ¡por fin!, por fin podía admirar su exquisito cuerpo desnudo, procedí a fotografiarla desnuda e inconsciente, haciendo varios close-ups a su rostro, a sus tetas y muchos más a su pubis y vagina, los cuales como suponía se encontraban bastante cubiertos por un suave y afelpado vello muy oscuro, el cual procedí a acariciar con mucho morbo, excitación y nerviosismo.

Mi verga estaba completamente erecta para esas instancias, incluso me dolía un poco de lo dura que estaba, como parte de mi plan me la saque y primero la acerque a su rostro, tomándole varias obscenas con mi pene junto a su cara, incluso se lo metí por la boca, primero la punta y luego hasta la mitad, todo aquello quedo registrado en mi cámara, ella comenzaba a despabilarse, debía darme prisa, puse mi pene entre la mata de pelos de su cueva y otras fotos mas simulando que se la metía, sin penetrarla realmente, estas fotos me servirían de defensa y como chantaje en caso de que ella quisiera denunciarme o por si intentaba contárselo a alguien, y claro también me servirían para obtener más favores sexuales de ella en el futuro.

Una vez concluida la sesión de fotos, deje mi cámara en su buro, metí de nuevo mi verga a la bragueta, tome unos algodones mas, los moje con alcohol y se los pase por la nariz, no deseaba violarla dormida, mi venganza debía llevarse estando ella plenamente consciente, para que sufriera la muy perra y se arrepintiera de lo que me había humillado, no tendría consideración, ni piedad, como ella no las había tenido conmigo.

Despertó lentamente, le tomo unos minutos asimilar en qué posición se encontraba y lo que estaba sucediendo,

-Hola mi bella durmiente, como veras Claudia, mi podrida mente ha ideado darte una Sorpresa con S mayúscula-,

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